Hola, actualmente vivo en Cd. Obregon Sonora. Era Diciembre cuando repente me choca mi coche una camioneta, yo estando adentro, la aseguradora me mandaron hacerme examenes, y salio algo que no me esperaba, a esta etapa de mi vida la llamo “un gancho al hígado de la vida”. Lo que vi en estos exámenes me dejo sin aliento, el doctor no sabia que era, había varias teorías desde tumor hasta cáncer, y me dijo que me tenia que ver varios especialistas y así fue. Pasaron un par de meses después de muchos! exámenes me diagnosticaron la enfermedad ESCLEROSIS MÚLTIPLE, el doctor explicándome que era y yo estaba en el limbo, totalmente desconectada, pensando en todo y en nada a la vez. Fue aterrador y me entro un miedo tan grande como nunca en mi vida, al saber que esta enfermedad no se sabe como se adquiere que NO HAY CURA y que es DEGENERATIVO me termino de darme entre las cuerdas. Caí en depresión, me aislé. Por bendición de Dios hay un programa en el hospital que tenia el servicio de darte atención Psicológica y de los Nutriologos, eso me saco adelante, me saco de la depresión y poco a poco me fui incorporando a mi vida diaria.
Para inicio del año 2023, una pierna me estaba fallando, poco a poco se me dificultaba poder caminar, me hospitalizaron pero no me sirvió de mucho porque sin terapia física no había forma de como volver a caminar, y esta “cosa” que así siempre le llamo a la ESCLEROSIS MÚLTIPLE es DEGENERATIVO y a la semana ya no tenia nada de fuerzas en mi piernas, empece a usar una silla de ruedas, me trasladaron a la ciudad de Hermosillo para ponerme el medicamento para que esta cosa no siga avanzando y a los 15 días recibí mi primer terapia física, me enseñaron a usar la andadera, el bastón. Total fueron casi 2 meses que estuve invalida. Poco a poco fui dejando la silla de ruedas, la andadera y el bastón conforme la terapia física fue avanzando, cada día lo valió, con mucho esfuerzo, el apoyo de mi mamá, la esperanza, la paciencia y sobre todo la fe a poder otra vez caminar, recobre otra vez la independencia, la autosuficiencia y saber que puedo otra vez hacer las cosas por mi misma. Hasta la fecha hago ejercicio todo los días, desde correr usar mancuernas, resistencias, estiramientos, pesas, son las cosas que siempre me van a acompañar. A pesar del dolor, el sufrir, esfuerzos, depresiones y tristezas lo que me quedaba por hacer es, tener valentía, porque aprendí que la cobardía es una decisión pero la valentía es un deber y debe ser elegido y esto va por todas las personas incluyendo a mi mamá que me apoyo incondicionalmente y por ellos volví a aprender a caminar y aceptar más esta enfermedad llamada “cosa”.
Suscribete a nuestro newletter
Para que recibas las nuevas promociones y descuentos
Al seleccionar una opción, se actualiza toda la página.